domingo, 27 de julio de 2008

Contra el no lugar (pero no como imaginan)


Ya mencioné en otra ocasión sobre mi lectura del libro Los No lugares, de Marc Augé, y de cómo con un sencillo hojeo ya me dio mala espina. Creo que no mencioné que era para un ensayo en el que trabajaba. Lo que en definitiva no mencioné fue la evaluación post que hice al terminarlo. Para que se entienda desde donde estoy trabajando, haré referencia testimonial hacia el momento exacto en el que acabé con la “etno-novela” (como Augé bautiza a sus publicaciones). Hagamos un zoom-in a mi cabeza, dentro del lapso de cinco segundos entre los que cerré el libro y conseguí articular, en una frase sencilla, el primer esbozo de mi conclusión hacia la información asimilada:

“Este es el hueón más chanta que he leído”

Y de eso acabó siendo mi ensayo: de lo pobre que es el concepto de no lugar. Patié culos con el ensayo, por cierto. Tanto en sentido evaluativo (me fue la raja) como en sentido conceptual. Nunca la bibliografía había rechazado tan unáninamente a un mismo autor. Hasta me dio pena el pobre viejo… eso, hasta que recordé que es una figura intelectual de reconocimiento mundial, con más reconocimiento y plata de la que yo jamás podré soñar con obtener, y me sentí literalmente enojado con rabia.

No voy a estar pegando las 3.600 palabras de lo que escribí, pero lo que sí puedo sacar es un resumen/minuta. Siento una especial responsabilidad en el tema porque, para cualquiera medianamente involucrado en discusiones postmodernas (universitarios y etc.). Hasta un grupo en Facebook tenemos. Quiero que las ocho personas que lean esto sepan que el no lugar es más que una desviación conceptual, es un error fatal; amenazando, tal como ese pariente que suele ignorarse por el resto del año abusando del tinto en la reunión familiar, con convertir el debate en un sinsentido de lugares comunes.

Puedo decir entonces, con plena conciencia de mis aptitudes, que la idea de no lugar es una pendejada, por las siguientes razones:

1) Porque el no lugar es un concepto oscuro. Si leen el libro famosillo, verán que lo más cercano a una definición es: “Si un lugar puede definirse como lugar de identidad, relacional e histórico, un espacio que no puede definirse ni como espacio de identidad ni como relacional ni como histórico, se definirá como no lugar… Espacios que no son en sí lugares antropológicos y que, contrariamente a la modernidad baudeleriana, no integran los lugares antiguos: éstos, catalogados, clasificados y promovidos a la categoría de “lugares de memoria”, ocupan allí un lugar circunscrito y específico” (pg. 83 de la edición Gedisa). En mi opinión personal, esto pone a Augé en el nivel de un nueveañero: simplemente no se puede tomar muy en serio a quien no atina a definir algo más allá de a través de lo que no es.

2) Porque no existe la homogeneidad. Un lugar se concibe por la gente que habita en él, por sus relaciones y comunicaciones. Por eso, no crean en la producción masiva de no lugares, porque no es posible y ya. Cada lugar es especial a su manera, lleno de experiencias irrepetibles, sea por la historia individual o colectiva.

3) Porque no existe ni ahistoricidad ni atemporalidad. Augé lleva en el gen posmo una injustificable nostalgia hacia todo lo moderno. En su caso, por supuesto, si el no lugar es una exhibición de todo lo malo de nuestros tiempos, la nostalgia va dirigida a los viejos lugares modernos: rebosantes de identidad, relaciones e historia. Lo cual es boloña. Las grandes construcciones del siglo XX no existen para el bien de la humanidad y de los vínculos sociales, son tan funcionales como cualquier McDonalds. Fueron años de sucesos y conflictos los que le dieron un sentido.

4) Porque es una idea centralista, pensada desde la posición privilegiada de un intelectual francés. ¿Quién más podría pasearse libremente por aeropuertos y malls pudiendo acceder al total anonimato, a la experiencia lúcida y placentera de estar y no estar a la vez? Pregúntenle al vendedor ambulante que vendedor ambulante que busca una venta segura adentro del supermercado, al vagabundo que pide unas monedas a la salida del metro, al árabe o sudaca que ponen pie en un aeropuerto. O más fácil, pregúntenle a los miles de trabajadores que se asientan en los supuestos no lugares para ganarse el pan, y en su interior llevan adelante sus pequeñas y preciosas vidas.

A todo el que lea esto, por favor escúcheme: el no lugar es un lugar común, un virus para las discusiones serias en todo el mundo, que se propaga reduciendo la complejidad del acontecer actual a una lucha sin sentido. Por favor, díganle NO a los no lugares (pero no en el sentido usual). Que la ignorancia no les impida pensar. Como mi generación decía en algún momento confuso de su desarrollo: barco pirata pa Augé.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

estaba en un ciclo de cine y los organizadores al presentar la peli argentina, luna de avellaneda, empiezan hablar de los NO LUGARES,ahora me acorde donde habia escuchado eso....buena vadich

Juan Emar dijo...

El concepto "posmo" es un buen ejemplo de "no lugar".

Saludos

juan dijo...

oye postmodernista de red social web 2.0. TRaté de leer lo que escribiste, y si bien mi preocupación al leer la primera línea fue de no entender el fondo del tema, a la segunda línea mi única preocupación era no quedarme ciego o con astigmatismo isntantáneo con el contraste de colores en el rediseño de tu blog.
De diseñador a usuario ignorante, elige bien los colores.

O siemplemente cualquier discución que propongas va a quedar en un "no lugar" shiaaa, loreaste el terrible de juego de palabra intelectual ashi?

PD: vi tu mail exactamente el día después al concierto (que maravilla aun tengo espásmos orgásmicos cuando me acuerdo de matt con la guitara en la mano :O), el mail lo ocupo en horario de trabajo, difícilmente me vay a ver conectado en la noche, o estoy durmiendo, o estoy leyendo o estoy viendo peliculas o porno. De hecho si me ves conectado es porque estoy trabajando. Anyway.

Ahi te ves, avisos de chela de conversaciones o intercambios de disco, el mail en horario de oficina o al celular a cualquier hora cristiana decente.

Vicente Vadich dijo...

Anon: thks bye

JE: Obvio.

J: Sugiere algo pues. ¿Minimalismo finlandés macrobiótico quizás?

Dude... ese mail fue enviado el jueves.